El piano Steinway había sido adquirido por la Provincia para el Teatro San Martín, a instancias de Bruno Gelber. Fue él quien lo estrenó el 15 septiembre de 2005, cuando interpretó la obertura “Fidelio”, de Beethoven, y recibió el primer largo aplauso.
A manera de celebración, el 55° Septiembre Musical ha invitado a tocar a varios pianistas destacados, desde que Nelson Goerner inició el festival, el 29 de agosto.
Esta noche llega, en gira nacional, el maestro Gelber. Pero antes del concierto tomó parte de otras actividades. El miércoles participó, en el Teatro Orestes Caviglia, en la presentación del libro “En la edad de las promesas” (referido a la infancia de Argerich, Barenboim y Gelber) junto a su autora, Cecilia Scalisi. El jueves, por primera vez dio una master class en el Teatro San Martín.
En el concierto interpretará tres sonatas de Ludwig van Beethoven: “Quasi una fantasia”, “Claro de Luna” y “Apassionata”. En la segunda parte tocará Carnaval Opus 9, de Robert Schumann; y por último, Andante spianato y Gran Polonesa Opus 22, de Frederic Chopin.
A su lista de reconocimientos se agregó, en 2014, la elección de Radio France de la versión de Gelber del Concierto N° 1 de Brahms como la mejor de la historia. Entonces declaró: “siento que cada texto musical me transmite un mensaje indudable que yo solo traduzco sin pretensión personal. La música es la razón de mi existencia. La comprendo y no cabe en mí la posibilidad de que sea de otra forma”.
HOY
• A las 22, en el Teatro San Martín (avenida Sarmiento 601)
PUNTO DE VISTA
La sustancia de cada nota
Celina Lis - Pianista, docente, pedagoga
Es un mito viviente en Tucumán. Se caracteriza por su expresividad, su calidad de sonido, la gama de sonidos que él puede obtener del piano y sobre todo su musicalidad: su forma de transmitir los sentimientos que a él le despierta la música. Recomiendo ir a escucharlo porque es un referente en repertorio clásico y romántico. Está considerado especialista en Beethoven: ha tocado desde niño los cinco conciertos para piano y orquesta. La versión del N° 4 que hizo hace unos años en Tucumán fue muy impactante, sobre todo el segundo movimiento. Toca su repertorio, pero no tocaría Ravel ni Prokofiev: es una cuestión de comunión con ciertos autores, estilos, y períodos de la música. Gelber se siente identificado con el repertorio clásico y romántico. No es que no conozca obras del barroco, de Bach o de Mozart. Él estudió de todo, pero su sensibilidad es más afín a la música que lo consagró.
En la master class del jueves habló mucho de que cada nota debe tener sustancia, aun la que parezca más insignificante, y eso se trasluce en su manera de tocar.